Tu barba anaranjada,
por mi cuerpo enredada,
se camufla de ausencias
y se pierde en mi entrepierna.
Tus ojos rojos, verdes,
del color del rio, del rio
de nesquik que nunca mas vimos
se agrietan, se parten y se van
siempre, sin mirar atras.
Tu pelo, desigual, translucido,
repartido por mi cuerpo,
fulgor en llamas que no entibian
un corazon cansado de helar.
Levanto mi mano, te saludo,
te aparto de quien no soy,
y con lagrimas en los ojos, cuento
esperando que al llegar a tres
no me importes mas, pero no puedo
pasar del dos de corazones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario